Edificios y casas son el mayor consumidor de energía, consumiendo un 40% del total de energía producida. Una manera eficaz de reducir este consumo es instalar un sistema de protección solar apropiadas que controle el calor y la luz que llega a las construcciones.
Los toldos de lona mantienen energía durante todo el año, ya que en verano reducen el nivel de calor entrante y en invierno evitan su pérdida.
Aprovechar espacios al aire libre en el jardín, balcón o terraza contribuye a incrementar nuestra sensación de bienestar y calidad de vida en nuestro hogar.
Los toldos de lona, al filtrar la luz, nos aportan mayor confort visual, haciendo más satisfactorias las actividades cotidianas como ver la televisión o trabajar en nuestra notebook.
Más de 50 años de experiencia nos permite asegurar instalaciones bien diseñadas potenciando su espacio exterior, ampliando ad hoc nuevos habitables de cualquier construcción.
Cada vez más los toldos de lona están presentes en el exterior de casas y edificios como parte funcional o decorativa. Contamos con diferentes diseños variando en forma y color.